los narradores

¿Por qué es importante conocer bien los narradores?

Una historia no es nada sin una voz que la cuente. Precisamente, un narrador es eso, el punto de vista que un escritor escoge para contar su relato o novela. Esa elección es algo que, a priori, puede parecer sencillo. Pero no lo es. ¿Por qué es importante conocer bien los narradores y sus diferentes usos? Veamos algunas razones.

El narrador vs. el escritor

Para empezar, un narrador en concreto puede condicionar la historia y su originalidad. Una novela puede ser muy diferente si es contada por un narrador que se comporta como un Dios que todo lo sabe, por un niño, por un animal o por el protagonista de la misma. Todos ellos poseen unas características, unas limitaciones y unas virtudes que los hacen únicos y perfectos para cada tipo de argumento. ¿Cómo escoger uno u otro? Te preguntarás. Por un lado, todo escritor posee cierta intuición que lo guía en la elección de la que para él es la mejor opción. A pesar de eso, si no los conoces con profundidad, si no entiendes sus diferencias, tu ámbito de elección será pequeño y tu margen de error en la selección de uno u otro será mayor.

Muchos autores noveles, cuando escriben, tienden a mezclar características de diferentes narradores y eso provoca que la historia que tienen entre manos pierde fuerza y credibilidad. Por ejemplo, un narrador omnisciente, el que todo lo sabe, puede contar todo aquello que desee el autor (pensamientos de los personajes, su pasado, futuro…) con facilidad y sin necesidad de justificar por qué tiene o explica esa información. En cambio, un narrador personaje que narre en primera persona solo podrá expresar sus pensamientos y no los de los demás. Así pues, si no justificamos por qué ese narrador personaje sabe un determinado hecho que es imposible que haya visto o vivido, el lector no se creerá lo que está leyendo.

los narradores

Los narradores y las editoriales

Pero no nos limitemos al mundo de la escritura creativa. ¿Dominar los narradores es solo útil para los escritores o también lo es para el resto de actores editoriales? Evidentemente, un editor necesita conocerlos a la perfección para poder detectar la calidad y la potencialidad de un manuscrito así como sus posibles fallos. Cierto, ésta era la respuesta obvia. Pero imagina a un diseñador que debe enfrentarse al reto de crear una portada. Seguramente, identificar quién narra la historia le ayudará a enfocar esa cubierta, decidir quién aparece, etc… O piensa en un corrector tipográfico o de estilo. Lo más probable es que sea capaz de identificar más errores o apreciar algunas decisiones de escritura tomadas por el autor precisamente por entender los mecanismos de los narradores.

Es cierto. La teoría literaria puede parecer poco trascendente ante el talento. Pero debes mirarla con los ojos de un explorador. Puedes entrar en una selva a la aventura y sin ningún tipo de previsión o puedes aprender técnicas de supervivencia que te ayudarán en cada uno de los mil imprevistos que se te presentarán. Siguiendo esta premisa, el curso cómo se escribe una novela negra, o el curso cómo se escribe literatura romántico-erótica Te ayudarán a escribir tus primeros obras y explorar tu estilo personal. Justo ese es el objetivo de Cursiva. ¿Te apuntas?

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