masterclass

De las series o del cine a los libros o al revés

¿Escribir guiones es hacer literatura? ¿Un guionista puede considerarse un escritor? Nadie duda de que un novelista o un cuentista lo es, pero ¿y un guionista? Muy pocos se reconocen a sí mismos como escritores. Pero, ¿no es cualquier narrador un escritor? ¿Todo el mundo puede escribir un buen guion de una película o una serie? Al parecer, ideas las tenemos todos pero no todos podemos materializarlas exitosamente. Algunos guionistas que han materializado sus masterclass en algunas de las series más exitosas de todos los tiempos, han traspasado la barrera audiovisual y se han pasado al formato del libro. No son pocos los ejemplos y seguro conoces alguno de estos.

El guionista y director mexicano del cortometraje dramático The burning plain (Lejos de la tierra quemada, Fuego o Corazones ardientes) y de la trilogía Arriaga-Iñárritu (Amores perros, 21 gramos y Babel), Guillermo Arriaga, no se ha interesado en la literatura ahora, sino que puede decirse que entró en ella muy temprano y alternó sus obras literarias con sus obras cinematográficas dando lugar tempranamente primero a Escuadrón guillotina (1991) y luego, tres años después, a Un dulce olor a muerte. En 1999 aparece con El búfalo de la noche y su libro de cuentos Retorno 21, traducido a 18 idiomas. Este mismo año ve la luz otra de sus obras literarias, El salvaje (Alfaguara). Mientras tanto atendía también a sus cortometrajes Campeones sin límite y Rogelio.

El propio autor confiesa en una entrevista:

Me considero un escritor en todo el sentido de la palabra y que escoge el medio más adecuado para narrar sus historias: el cuento, la novela, el guion. De hecho siempre he dicho que escribo novelas para cine –no guiones-, ya que pongo el mismo cuidado en el lenguaje, en la estructura, en la construcción de personajes que en una novela.

 

Curiosamente, el conocidísimo guionista y productor norteamericano de las series True detective (2014) y The Killing (2010), Nic Pizzolatto, empezó su carrera como narrador cuando era profesor (oficio que abandonó en 2010), período durante el que reseñaba literatura en las universidades de Carolina del Norte, de Chicago y de DePauw y en el que escribió sus éxitos literarios: Beetween here and the yellow sea (La profundidad del mar amarillo) en 2006, una compilación de relatos breves sobre su Louisiana natal, y Galveston en 2010.

Otro ejemplo lo encontramos en el mismo país y en la figura del guionista, productor y director Matthew Weiner, más conocido por las series Mad Men (2007), Los Soprano (1999) y Orange is the new black (2013), además de por otros proyectos. En 2016 salta la noticia de que Matthew Weiner ha firmado con Little, Brown & Co con la idea de publicar su primera novela, Heather, The Totality, unos de los libros estrella de la feria de Frankfurt que nacerá en otoño de 2017 en EEUU y probablemente poco después en el sello español Seix Barral. Sorprendidos todos por este cambio de pensamiento, no tuvieron en cuenta que Weiner ya había hecho sus pequeños pinitos en la literatura, pues como él mismo ha confesado ya había escrito poesía y otras novelas que no se atrevía a publicar. El furor y el revuelo que ha causado este anunciamiento ha acallado su colaboración en el libro Mad Men o la frágil belleza de los sueños en Madison Avenue publicado en Errata Naturae en 2015.

Noah Hawley se sitúa en la misma línea que estos. Conocido por algunos trabajos como Fargo (2014), Legion (2015) y The Unusuals (2009) también tiene su experiencia literaria, con cinco libros publicados que la avalan: A Conspiracy of Tall Men (1998),  Other People’s Weddings (2004), The Punch: A Novel (2008), The Good Father (2012), y la recentísima Before the Fall (Antes de la caída) de octubre del 2015.