La difícil tarea de empezar a escribir

Cuando una persona se plantea escribir, vienen muchas dudas. La mayoría nos hemos encontrado alguna vez queriendo hacer algo, pero nunca lo hemos llevado a cabo. Aquí encontraréis algunos consejos para que nos ayuden a ponernos en marcha.

Lo más importante de todo es la inspiración, es tener claro sobre qué quieres hablar. Esto es lo que te hará empezar. Sigue tu instinto, busca en tu interior lo que quieres contar y escribe para ti. No pienses en lo que buscan los lectores, no seas pretencioso. Muchos autores han sufrido el mayor de sus fracasos por intentar escribir para el lector, buscando una historia y una fórmula que fuera muy comercial, sin tener en cuenta los propios gustos. Esto te lleva a no sentir la historia, a no poner todo de tu parte y a escribir sobre algo que no tenga el mínimo interés para ti.

Cuando uno se pone a escribir es porque tiene algo dentro que necesita sacar. Rosa Montero le llama el bicho. Es ese pensamiento que se repite en nuestra cabeza y al que necesitas darle forma. Es la mecha de la creatividad. Si ese pensamiento no llega, siempre puedes hacer algo para sacarlo, siempre puedes buscar fuentes de inspiración externas con los que consigas ideas perfectas. Así pues puedes inspirarte en noticias, en historias que hayas visto en alguna película o serie, en conversaciones que hayas oído en el metro o incluso en algo que te haya pasado a ti mismo.

Una vez tienes claro sobre qué quieres escribir, llega el momento de trabajar las 4 coordenadas de la literatura: el personaje, el espacio/tiempo, el estilo y la estructura. Organízate, piensa antes de ponerte a escribir.

¿Quién va a contar tu historia? Hay que conseguir que los personajes que muestran tu historia sean los adecuados, que tengan mundo interior y que sean vivos. Para ello es importante crear fichas de personajes y conocerlos bien, para que sean coherentes.

La historia tiene un contexto y ese contexto la hace creíble y verosímil. Por muy fantástica que sea la historia, la creación de un espacio adecuado y un tiempo verosímil harán que el lector se meta más en la narración y la viva.

El estilo también tiene un gran poder sobre el lector y puedes conseguir llevarlo a tu terreno, según el tipo de narración que escojas. Escoge bien el punto de vista desde el que quieres explicarlo todo, porque cada narrador tiene sus pros y sus contras, pero siempre habrá uno mejor para tu historia.

Finalmente está la estructura. Puedes utilizar decenas de formas en la que dividir tu historia. Siempre puedes elegir una estructura lineal, una en la que los flashbacks estén presentes, puedes intercalar y mezclar historias y personajes. Gran parte del ritmo de tu libro se deberá al uso de la estructura.

Si quieres descubrir y profundizar en todos los elementos que hay que tener en cuenta a la hora de escribir te animamos a matricularte al curso de Escritura Creativa de Rosa Montero o al de Empezar a escribir de Alberto Olmos.