los relatos

El poder del relato

Dice Julio Cortázar en el libro de recopilación de sus clases en Berkeley llamado Clases de literatura (Alfaguara): “Creo que nosotros los escritores, si algo nos está dado es colaborar en lo que podemos llamar la revolución de adentro hacia fuera; es decir, dándole al lector el máximo de posibilidades de multiplicar su información, no sólo la información intelectual sino también la psíquica, su contacto con lo que está ahí”.

Y eso lo expone hablando de un género literario: el cuento o relato. A veces tendemos a relacionarlo con la literatura infantil. Y, en realidad, esa es una pequeña parcela del reino del relato. Un cuento es una estructura narrativa corta, a veces mínima, en la que se pueden llegar a contar historias colosales. ¿Por qué? Muy sencillo. En general, los buenos escritores de relatos saben encontrar aquello extraño que se esconde en la cotidianidad y darle vida durante unas páginas. O, al contrario, con un cuento también puede llegar a construir un escenario barroco en el que puede suceder lo más inesperado. Y, todo ello, todas esas posibilidades existen gracias a un poder oculto que se halla en todos esos textos: el subtexto.

El subtexto es la parte de toda narración que no es evidente ni se explicita con palabras, sino que vive sumergida entre las líneas de la historia y que el lector entiende o percibe. Puede contar un sentimiento, una acción, una realidad o toda una historia que vive debajo de la literal. En efecto, ese es su poder: eliminar partes explícitas de la narración y ser capaces de contarlas con el resto de palabras que escribimos. Esta realidad narrativa es extrapolable a las novelas, pero cobra su mayor fuerza en los relatos.

Y es que los relatos son un género en sí, una cápsula literaria donde caben muchos tipos de historias. Muchos grandes autores, entre ellos Cortázar, han sacado lo mejor de sí mismos en sus relatos. Pero, además, han sido la fuente de grandes novelas. Por ejemplo, Chuck Palahniuk escribió un relato que sería el origen de su novela El club de la Lucha.

Por eso, creemos que el relato es una gran manera de introducirse en la literatura en general y en la escritura en concreto. No es fácil escribir un gran relato pero sí que impone mucho menos respeto a los escritores noveles. Por eso te invitamos a que te aventures y dejes volar tu creatividad con nuestros cursos de escritura de Cursiva. ¿Te animas?