8 ideas de Neil Gaiman para escribir

Probablemente Neil Gaiman es el autor de fantasía más importante del siglo XXI. Con obras como The Sandman, Stardust o American Gods ha conseguido dejar huella en el panorama literario contemporáneo.

A lo largo del tiempo, Gaiman se ha entrenado en diversos géneros (poesía, fantasía, cómic…), campos artísticos (escritura, periodismo, cine…) y técnicas narrativas, convirtiéndose en una de las mentes más creativas del momento. Ganador de premios como el Nébula o el Bram Stoker, el autor siempre da a conocer a sus lectores, a través de los prólogos de sus libros, sus artimañas creativas.

En 2010, The Guardian publicó las reglas de escritura de varios escritores famosos. Por su parte, Neil Gaiman aporta ocho reglas básicas para la ficción (algunas de ellas tan sencillas que creerás que te está tomando el pelo). Estas ideas sirven para enfrentarte a cualquier tipo de escritura:

¡Escribe!

El primer consejo que nos da el guionista es muy sencillo. Gaiman nos dice que él aprendió a escribir escribiendo (dejando de lado la concepción de que nacemos siendo escritores o no). Aunque parezca una obviedad, para que puedas desarrollar una actividad satisfactoriamente (y más que eso) tienes que practicarla.

Pon una palabra después de otra.

Encuentra la palabras o palabras adecuadas y enlázalas. No importa cuánto tiempo te lleve o cuantas veces las cambies.

Termina lo que escribas. Lo que sea que tengas que terminar, termínalo.

Ten la manía de acabar lo que has empezado a escribir. Será muy satisfactorio ver como tu libro ha acabado y no como has empezado mil proyectos diferentes que has dejado a la mitad.

Apártalo. Léelo fingiendo que nunca antes lo has leído. Muéstralo a amigos cuya opinión respetes y a los que les gusten estas cosas.

Intenta leer tus escritos con otros ojos, con unos ojos ajenos y críticos. Después deja que tus amigos más cercanos le echen un vistazo. Pueden aportarte buenos consejos. Y esto enlaza con lo siguiente…

Cuando la gente diga que algo está mal o que no funciona, casi siempre tiene razón.

Haz caso de los consejos mayoritarios, aunque no dejes tu voz de escritor de lado por lo que digan los demás, porque…

Cuando te digan exactamente lo que ellos creen que está mal y cómo arreglarlo, casi siempre están equivocados.

Probablemente algo falle en tu texto, pero solo tú sabes cómo pulirlo. Y muchas veces nada estará mal y tienes que estar convencido de ello. Si realmente algo está mal…

Arréglalo. Recuerda que, tarde o temprano, antes de que alcance la perfección, tendrás que dejarlo ir, hacer otra cosa o empezar a escribir lo próximo. La perfección es casi como alcanzar el horizonte. Sigue.

Nunca te detengas. Cuando creas que ya has dado lo mejor de ti, aún habrá cosas que puedas hacer mejor.

Ríete de tus propias bromas.

Ríete de tus bromas y de tus errores. Tómate la escritura como un proceso creativo que te aporta felicidad.

Escribe tu historia como si necesitase ser escrita.

Escribe con seguridad, confianza y ganas. Pronto obtendrás frutos.

Y después de esto… No te creas, nada, porque como diría el propio autor, estas reglas son solo reglas. Así que deja libertad a tu creatividad, rompe los esquemas. Déjate llevar.

¿Estás inspirado? ¡A escribir!